Ficha técnica
Salida y llegada: Città di Castello
Distancia: 45,5 km.
Desnivel acumulado: 750 metros
Dificultad: Media
Pista: Asfalto
Bici aconsejada: De paseo
Para ver en la zona: Città di Castello, Monte Santa Maria Tiberina, Lippiano, Monterchi y Citerna
El Alto Valle del Tíber, desde siempre tierra de frontera, se caracteriza por la belleza de su paisaje y su riqueza histórico cultural y este itinerario, aunque no muy largo, une perfectamente estas características, ofreciendo escorzos de naturaleza extraordinarios, y toca importantes centros, como Città di Castello (foto de arriba), que es donde empieza. La distancia es muy breve pero las tres subidas de la parte central (que es también la más bonita) justifican plenamente la clasificación de este itinerario entre las excursiones de mediana dificultad.
La salida se sitúa en Viale Nazzario Sauro, fuera de las murallas de la ciudad, desde donde nos movemos hacia el Tíber con dirección a Cortona y Trestina. Después de pasar el puente sobre el Tíber, se toma la carretera de la izquierda siguiendo las indicaciones de Cortona y Trestina hasta San Segundo.
En el kilómetro 7,2 giramos a la derecha con dirección a Monte Santa Maria Tiberina, el punto más alto y sugestivo del itinerario que, enrocada en una cima, reina sobre los valles de Umbría y de Toscana. Un falso llano ligero nos conduce hasta el comienzo de la cuesta arriba, en el kilómetro 13,6: La subida es de casi 4 kilómetros pero las pendientes no superan nunca el 6–7 % y nos permiten gozar de espléndidos panoramas. Estupendos y majestuosos bosques de castaños y tráfico rodado inexistente, hacen el resto.
En el kilómetro 17,5 giramos a la derecha y llegamos a Monte Santa Maria Tiberina un kilómetro después: Dadas unas vueltas por las características calles del pueblo (foto de arriba a la derecha), regresamos al cruce anterior y tomamos la carretera de la derecha con dirección a Monterchi y Arezzo.
Al final de la bajada encontramos, en rápida sucesión, las otras dos subidas del día, de menos de un kilómetro y medio y sin pendientes particularmente complicadas. En esta zona, entre Umbría y Toscana, la naturaleza se conserva intacta y los pequeños centros medievales que puntean las verdes colinas están en perfecta sintonía con la misma: Un verdadero paraíso para las excursiones sobre dos ruedas.
Después de terminar la tercera bajada, dejamos atrás Lippiano y pedaleamos algunos kilómetros en Toscana, llegando a Monterchi, pueblo natal de Piero della Francesca. Entramos de nuevo en la SS221, con más tráfico rodado, con dirección a Città di Castello, a donde llegamos en unos 10 kilómetros por una carretera completamente llana.
A las puertas de la ciudad, en el kilómetro 42,5, dejamos la carretera estatal girando a la derecha con dirección a Cortona y Trestina y, en el kilómetro 45, llegamos al puente sobre el Tíber que hemos pasado a la salida. Antes de terminar el itinerario, no nos queda más que visitar el centro de Città di Castello que, con sus obras de arte y sus monumentos, representa la perla del Alto Valle del Tíber.
Lo que no hay que perderse
El estupendo centro de Città di Castello, fácilmente identificable por el imponente campanario románico y cilíndrico del Duomo (Iglesia de los Santos Florido y Amanzio) y la alta torre cívica medieval.
Hay que ver también el burgo medieval de Monte Santa Maria Tiberina que, enrocado en una cima entre bosques desde donde se dominan los valles umbríos y toscanos, nos permite ver hasta los Alpes Apuanos y, si el día está despejado, hasta el Gran Sasso en Abruzzo. Dentro de las murallas se pueden visitar el castillo, que se remonta al siglo XVI, y la iglesia de Santa Maria.
La ciudad de Citerna, de antiquísimo origen umbrío – etrusco, en cuyo centro histórico merecen una visita la iglesia de San Michele Arcangelo, en la que se conserva la valiosa Crucifixión en tela al oleo de El Pomarancio, el Palazzo Vitelli, del siglo XV, y la iglesia de San Francesco (1316), con una tela al temple del Descendimiento de El Pomarancio y el Cristo en la gloria de Raffaelino del Colle. Saliendo de la iglesia encontramos el Palazzetto “Prósperi”.
Después de pasar un pequeño arco, entramos en la medieval y sugestiva trinchera cubierta que recorre el perímetro de las murallas.