Ficha técnica
Salida y llegada: Panicale
Distancia: 48 km.
Desnivel acumulado: 750 m.
Dificultad: Media
Pista: Asfalto
Bici aconsejada: De paseo, híbrida
Para ver en la zona: Panicale, Paciano, Fontignano y el Lago Trasimeno
Panicale, antiguo burgo medieval, conserva en gran parte su estructura original y, gracias a su posición en la colina, es una estupenda ventana sobre el Lago Trasimeno y el campo que lo rodea entre Umbría y Toscana.
Salimos del centro por una empinada bajada asfaltada hace poco y seguimos las indicaciones de Castiglione del Lago y Tavernele. En el cruce giramos a la izquierda, entramos en la SP306, que dejamos a menos de un kilómetro después girando a la derecha con dirección a Casalini, y empezamos a pedalear por una carretera que va en medio de la naturaleza, sin tráfico rodado. Después de pasar Casalini y la colina en la que está el Castillo de Montalera, en el kilómetro 9, entramos de nuevo en la SS75 bis que tiene más tráfico.
Seguimos con dirección a Sant’Arcangelo aprovechando el carril bici sin asfaltar con buen firme de tierra que bordea el lado izquierdo de la carretera y dejamos la carretera nacional en el kilómetro 16, cuando giramos a la derecha con dirección a Mugnano y nos enfrentamos con una breve pero difícil cuesta de unos 300 metros.
Después de llegar a Mugnano, tomamos la carretera de la derecha siguiendo las indicaciones de Fontignano, a donde llegamos en el kilómetro 24,5 por la SP305.
Desde aquí, la tradición dice que en este lugar se conserva la tumba del Perugino, bajamos casi un kilómetro y, en el cruce con la SS220, giramos a la derecha con dirección a Città della Pieve (en este tramo hay que tener mucho cuidado porque esta carretera tiene mucho tráfico rodado).
Dejamos la nacional en el kilómetro 29,5 y giramos a la derecha con dirección a Collebaldo y Oro y, casi un kilómetro después, giramos a la derecha y entramos en Oro. Después de recorrer unos 150 metros, giramos de nuevo a la derecha y dejamos la carretera principal junto a una antigua casa de ladrillo rojo, entrando en una estupenda carretera de segundo orden, en medio de la naturaleza, que nos lleva a los pies del Santuario delle Grondici. Aquí, giramos a la derecha, pasamos un pequeño puente de cemento y entramos en Tavernelle desde donde, siguiendo las indicaciones de la carretera principal en la que entramos, continuamos con dirección a Città della Pieve. En el kilómetro 34 giramos a la derecha con dirección a Panicale y, poco después, empezamos a subir la cuesta con curvas que nos conduce al centro del pueblo. Si las piernas están demasiado cansadas, podemos hacer una parada pero, si el cuerpo lo permite, conviene seguir unos kilómetros más y llegar a Paciano por la carretera que atraviesa la colina de Ceraseto. En este caso, salimos nuevamente de Panicale, esta vez con dirección a Paciano y, después de menos de 100 metros de bajada, giramos a la izquierda y entramos en la estrecha carretera de Ceraseto siguiendo las indicaciones de Paciano, a donde llegamos en el kilómetro 43,5. Desde aquí tomamos la carretea hacia Perugia y, en el kilómetro 47, empezamos a subir de nuevo la cuesta que, en 1500 metros entre olivares, nos lleva a Panicale.
Lo que no hay que perderse
El burgo medieval de Panicale, punto panorámico situado en las colinas que rodean el Lago Trasimeno. En el pueblo merece la pena visitar el Palazzo del Popolo, la Colegiata de San Michele, el complejo de San Sebastiano y el Teatro Cesare Caporali.
El burgo de Paciano, cuyo centro está rodeado por murallas del siglo XIV con torres y tres puertas de entrada, se alza en el centro de un territorio con bosques de acebos, encinas y castaños. Forma parte del club de “I Borghi più Belli d’Italia” por el importante patrimonio ambiental y artístico.
El castillo de Montalera, antigua fortaleza, conserva torres con almenas güelfas, murallas defensivas y ruinas del antiguo foso y del puente levadizo. El núcleo habitado fue transformado en un espléndido edificio renacentista.
En Fontignano podemos ver la tumba del pintor pievese Pietro Vannucci, El Perugino, que, llamado para pintar con frescos la iglesia del pueblo, se cree que murió de peste y fue enterrado cerca de la Iglesia dell’Annunziata. Un estudio efectuado el 1911 permitió identificar la tumba y los restos del artista.