Ficha técnica
Salida y llegada: Norcia
Distancia: 79,5 km.
Desnivel acumulado: 1.900 metros
Dificultad: Difícil
Pista: Asfalto
Bici aconsejada: De paseo
Para ver en la zona: Norcia, Preci, Castelluccio di Norcia, Piano Grande y Parque de los Montes Sibilinos
El itinerario nº 28 sale desde Norcia, patria de San Benito y centro histórico y espiritual conocido en todo el mundo y pasa por el corazón de los Montes Sibilinos entre escenarios montañosos, centros tranquilos y sugestiones de antigua memoria.
Un verdadero paraíso para el alma que, sobre dos ruedas, no es para todos dadas las dificultades del recorrido: El kilometraje no es prohibitivo pero el desnivel y las cinco subidas con las que hay que enfrentarse lo hacen ideal sólo para los ciclistas muy expertos. El que tenga valor para enfrentarse con el cansancio, contemplará escenarios que quitan el hipo...
Salimos de las instalaciones deportivas de Norcia, dirigiéndonos hacia el centro, y seguimos las indicaciones de Visso. Después de menos de un kilómetro empezamos la primera subida que, en 6 kilómetros, nos lleva al Paso de Forca d’Ancarano y nos ofrece una espléndida vista de Norcia y de la meseta que la rodea. Desde aquí bajamos hasta Preci, donde visitamos la Abadía de Sant’Eutizio.
Giramos a la derecha con dirección a Saccovescio y nos enfrentamos con otros 2,5 kilómetros cuesta arriba.
Una bajada tortuosa nos conduce a la SS209 de la Valnerina: Aquí giramos a la derecha hacia Visso, pedaleando algunos kilómetros en la región de Las Marcas.
Después de llegar a Visso, donde nos podemos parar a descansar y a llenar de agua las cantimploras, continuamos con dirección a Castelsantangelo sul Nera (foto de abajo), centro que coincide con el comienzo de la subida más dura de la jornada, que nos lleva en poco más de diez kilómetros a los 1.450 metros de Forca di Gualdo y a Castelluccio (10 kilómetros con una pendiente media de casi el 7 %).
Después de llegar a Forca di Gualdo (km. 45,5), se abre de repente una maravillosa vista sobre Castelluccio (foto de arriba), Pian Piccolo y la cima del Monte Vettore: El panorama es impresionante.
Bajamos unos kilómetros y enseguida comenzamos a subir hacia Castelluccio (km. 50) que, desde la cima en la que está enrocado, domina toda la llanura que lo rodea: Aquí es obligatorio pararse y gozar plenamente del encanto y de la tranquilidad de estos lugares, todavía incontaminados. Continuamos bajando hacia el Piano Grande (foto de la página de al lado), inmensa extensión famosa por el caleidoscopio de colores que ofrece entre mayo y junio, periodo en el que florecen las plantas y que atrae a extasiados visitantes de todo el mundo.
En el kilómetro 56 empezamos los últimos kilómetros de cuesta arriba que nos conducen al paso en el que empieza la larguísima bajada que, pasando cerca de la famosa estación de esquí de Forche Canapine, nos lleva a las puertas de Norcia (en la foto de arriba).
Lo que no hay que perderse
El corazón del itinerario es el centro de Norcia, patria de San Benito, que, a la profunda espiritualidad benedictina, une el encanto de la naturaleza, las maravillas del arte y la genuinidad de la gastronomía. Por el notable patrimonio ambiental, cultural y artístico forma parte del club de “I Borghi più Belli d’Italia“.
En la plaza principal se pueden ver la Castellina, monumental fortaleza construida en 1554 con diseño de Vignola, el Palazzo Comunale, con doble logia, la Basílica de San Benedetto y el pórtico delle Misure. Algo más lejos de la plaza está la Concatedral de Santa Maria Argentea, del siglo XVI con un altar de Duquesnoy (1640).
En Preci hay que visitar la Abadía de Sant’Eutizio, mientras que en Cascia, otro famoso lugar de culto, la Basílica y el Monasterio de Santa Rita.
Deliciosos los paisajes que se pueden ver en el Parque Nacional de los Montes Sibilinos, especialmente las características mesetas de Castelluccio di Norcia, pequeño centro de montaña situado en la base del Monte Vettore que, con sus 2.476 metros representa la cima más alta del Parque.