Ficha técnica
Salida y llegada: Ponte Valleceppi
Distancia: 75 km.
Desnivel acumulado: 1.200 metros
Dificultad: Difícil
Pista: Asfalto
Bici aconsejada: De paseo, híbrida
Para ver en la zona: Perugia, Asís, Valle del Chiascio y Valfabbrica
El itinerario parte de la inmediata periferia de Perugia, concretamente de las instalaciones deportivas situadas a orillas del Tíber, en Ponte Valleceppi, y pasa por las colinas de Perugia y Asís. El recorrido no tiene subidas duras pero, entre Asís y Casa Castalda, se caracteriza por numerosas ondulaciones y el desnivel de 1.200 metros hace que sea complicado desde el punto de vista físico.
Desde Ponte Valleceppi salimos con dirección a Gualdo Tadino y empezamos enseguida la primera subida a Civitella d’Arna, donde giramos a la derecha y seguimos por la cresta de la colina hasta Sant’Egidio: Aquí pedaleamos entre viñedos y campos cultivados pudiendo gozar de una hermosa vista de Perugia (foto en la página de al lado) y de la llanura a la base del Monte Subasio.
Después de llegar a Sant’Egidio (donde se encuentra el aeropuerto de Perugia) empezamos a bajar con dirección a Petrignano di Assisi, desde donde, en pocos kilómetros, llegamos a los pies de Asís. La subida hasta el centro no presenta grandes pendientes y, en unos 4,5 kilómetros, llegamos a la Piazza Matteotti. Aquí conviene pararse y visitar el centro y la Rocca Maggiore, buena ocasión para tomar algo de comer o para beber un buen capuchino.
Desde aquí el itinerario sigue con dirección a Gualdo Tadino, pero los más entrenados pueden girar a la derecha y aventurarse por los diez kilómetros de una empinada cuesta arriba que los lleva hasta la cima del Monte Subasio: Habrá que hacer mucho esfuerzo desde el punto de vista físico que se verá recompensado plenamente.
Por el contrario, continuando hacia Gualdo, la carretera baja dulcemente por una garganta y, en el kilometro 31, comienza a subir con dirección a San Presto, a donde llegamos en el kilómetro 37.
En este caso, la subida tampoco presenta pendientes superiores al 5-6% y va entre bosques, pastos y campos cultivados, muy lejos del tráfico rodado y del caos. Un kilometro y medio después de San Presto, dejamos la SS444 y giramos a la izquierda con dirección a Casa Castalda: Aquí termina la subida, pero empieza una serie de duras ondulaciones hasta el cruce con la SS318, donde giramos a la izquierda con dirección a Perugia. Después de unos 6 km de bajada (cuidado porque la carretera no tiene mucho tráfico pero sí hay camiones), llegamos a las puertas de Valfabbrica, en el valle de Chiascio, en el Camino Franciscano de la Paz Asís – Valfabbrica – Gubbio. Siguiendo por la SS318, en el kilometro 62, llegamos a Pianello; en el kilometro 65, giramos a la derecha con dirección a Piccione por la SP246 y, a menos de un kilómetro, giramos a la izquierda por una carretera secundaria entre colinas, siguiendo las indicaciones de la Contry House Poeta Contadino. La carretera es estrecha y pasa entre colinas por un paisaje que nos recuerda mucho a la cercana Toscana. En el kilómetro 69,5 llegamos a Pieve Pagliaccia, donde giramos a la izquierda y entramos otra vez en la SS298 (uno de los pocos tramos del itinerario con mucho tráfico ) que, en algo más de 5 kilómetros, nos lleva al punto de salida.
Lo que no hay que perderse
El centro de Perugia, capital de la región y una de las ciudades más bonitas de Italia desde el punto de vista artístico. Hay que ver la Piazza IV Novembre, donde está la Fontana Maggiore y el Palazzo dei Priori.
Muy bonitos también: El Arco y el Pozzo Etrusco, así como la Rocca Paolina, imponente fortaleza mandada construir por el Papa en 1540. Entre los edificios religiosos merecen una visita la Abadía de San Pietro, la iglesia de San Domenico, el complejo monumental de San Francesco al Prato y la iglesia de Sant’Ercolano.
Algo fuera de la ciudad está el Ipogeo dei Volumni, la tumba gentilicia etrusca mayor y más importante de la región.
Tampoco hay que olvidarse del centro de Asís, declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco, donde hay que visitar la Basílica de Santa Chiara, el convento de San Domenico y la estupenda Basílica de San Francesco. Nada más salir de las murallas vemos la Rocca Maggiore, que domina el pueblo, reconstruida en 1367 por el Cardenal Albornoz sobre la anterior estructura de un castillo feudal antiguo.
No hay que olvidar la belleza del paisaje que, en su mayor parte, está dentro del Parque Regional del Monte Subasio.